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Caracterización del mercado de consumo responsable

en la región de Los Ríos

Autores:

Robin Weisselberg, Katherine Herrera, Priscila Molina.

Equipo de investigación:

Paola Lozada, Mahuida Catrileo, Claudia Levicoy, Jana Rohrbach, Karen Yáñez, Ángela Morales.

Financiamiento:

La presente publicación entrega resultados obtenidos en el marco del proyecto “Caracterización del mercado de consumo responsable en la Región de Los Ríos como punto de partida para innovaciones en la producción y cadena de valor agroalimentaria local”, EST-2021-0587, desarrollado entre los años 2021-2022 con el apoyo de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA).

¡Conoce más sobre la demanda por alimentos locales, sustentables y socialmente responsables, y encuentra oportunidades para potenciar este mercado!

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Introducción:

¡Bienvenida, Bienvenido al Mercado de Consumo Responsable!

¿Sabías que en Los Ríos casi la mitad de las personas que realizan las compras de alimentos para sus hogares son consumidores responsables?

Las y los consumidores responsables son personas que consideran los impactos ambientales y sociales de sus decisiones de compra de alimentos. Buscan alimentos locales, saludables, sustentables y socialmente responsables.

Antes de iniciar este estudio, pensamos en la posibilidad de transformar el sistema alimentario en la Región de Los Ríos, y para ello nos preguntamos ¿Qué tal si las necesidades de las y los consumidores responsables marcaran el inicio del proceso, en vez de estar al final de la cadena?, ¿Cómo se podría orientar la producción local hacía la satisfacción de las necesidades alimenticias reales de las personas?, ¿Cómo se podría lograr una mejor integración y comunicación entre las y los consumidores, productores e intermediarios del mercado de alimentos para migrar hacia el consumo responsable?

Para responder estas preguntas y caracterizar el mercado de consumo responsable, la Cooperativa de Consumo Responsable de Valdivia “La Manzana”, junto a Satori Gestión Territorial, en colaboración con las asociaciones gremiales AG Jóvenes Rurales y Los Ríos Orgánico, y apoyado por la Fundación para la Innovación Agraria (FIA) del Ministerio de Agricultura, nos organizamos y realizamos esta investigación para conocer mejor a las y los consumidores, productores e intermediarios del sistema alimentario en la región, tomando los datos en terreno entre mayo y septiembre del 2022.

Salimos a la calle a encuestar de forma presencial a más de 360 personas en todas las comunas de Los Ríos acerca de su consumo de alimentos, también recibimos más de 135 respuestas a la misma encuesta en formato online.

Además, conversamos profundamente con más de 30 consumidores responsables y aprendimos mucho acerca de sus necesidades alimenticias, sus valores, principios, criterios de compra, y cuánto están dispuestos a pagar por alimentos con diferentes características “responsables”.

Salimos a la calle a encuestar de forma presencial a más de 360 personas en todas las comunas de Los Ríos acerca de su consumo de alimentos, también recibimos más de 135 respuestas a la misma encuesta en formato online.

Además, conversamos profundamente con más de 30 consumidores responsables y aprendimos mucho acerca de sus necesidades alimenticias, sus valores, principios, criterios de compra, y cuánto están dispuestos a pagar por alimentos con diferentes características “responsables”.

Queremos ayudar a crear y fortalecer redes entre consumidores, productores y otros actores territoriales hacia la sustentabilidad, y la seguridad y soberanía alimentaria en Los Ríos. Sabemos que la desconexión entre consumidores y la producción de sus alimentos es una brecha importante.

Por eso, no solo estudiamos las necesidades de las y los consumidores, sino también entrevistamos a 20 productores a lo largo de la región para conocer sus realidades y los factores que influyen en sus decisiones de producción y comercialización de alimentos. Además, encuestamos a 46 empresas intermediarias, como almacenes, restaurantes y pequeños productores de productos procesados, para conocer su interés en incorporar alimentos producidos en la región.

Mirando estas tres partes que configuran el mercado de consumo responsable – el consumo, la producción y la intermediación – identificamos varias oportunidades para fortalecer los vínculos humanos y comerciales a lo largo de la cadena agroalimentaria regional.
En esta página, ponemos a libre disposición estas ideas y recomendaciones a consumidores, productores, intermediarios y entidades de apoyo públicas y privadas, para fomentar el mercado de consumo responsable y un sistema alimentario local, sustentable y justo en Los Ríos.
Mirando estas tres partes que configuran el mercado de consumo responsable – el consumo, la producción y la intermediación – identificamos varias oportunidades para fortalecer los vínculos humanos y comerciales a lo largo de la cadena agroalimentaria regional.
En esta página, ponemos a libre disposición estas ideas y recomendaciones a consumidores, productores, intermediarios y entidades de apoyo públicas y privadas, para fomentar el mercado de consumo responsable y un sistema alimentario local, sustentable y justo en Los Ríos.

¿Qué es el consumo responsable?

El “consumo responsable” tiene diversas definiciones y límites poco claros. Puede significar diferentes cosas para diferentes personas y entidades, porque el consumo “responsable” refiere directamente a una definición personal de lo que es responsable y lo que no lo es. Tampoco es blanco y negro. De hecho, pocas decisiones de consumo son 100% responsables o 100% irresponsables.

Este estudio trata sobre el consumo “responsable” de alimentos en específico, y para nosotras y nosotros, este se define como una decisión de adquisición de alimentos, ojalá con información acerca del origen y forma de producción del alimento, realizada no sólo desde el interés personal del consumidor o la consumidora, sino también con interés en el bienestar de las personas que cultivan, procesan, transportan y comercializan sus alimentos, como también de la naturaleza.

Las y los “consumidores responsables” de alimentos, por tanto, son personas que consideran los impactos ambientales y sociales de sus decisiones de compra (o cultivo) de alimentos, y buscan alimentos “locales”, “sustentables”, “socialmente responsables”, y “saludables”.

Para efectos de este estudio, hemos definido dichos términos de la siguiente manera:

  • Un alimento local proviene de un predio o es elaborado dentro de las regiones de Los Ríos, Araucanía o Los Lagos,
  • Un alimento sustentable proviene de un cultivo, recolección o crianza que es amigable con el medio ambiente, sin el uso de sustancias tóxicas, que minimiza el impacto ambiental negativo de su producción y envasado, y fomenta el cuidado y la reciprocidad con la Tierra,
  • Un alimento socialmente responsable fortalece la comunidad e identidad territorial, considera el bienestar animal, y son asegurados en su producción y/o elaboración la compensación justa, el derecho de los trabajadores a organizarse, y la igualdad de oportunidades de empleo,
  • Un alimento saludable tiene un alto valor nutricional, y no tiene ni agroquímicos residuales, porque proviene de una producción limpia, ni tampoco preservantes artificiales ni ingredientes artificiales.

Capítulo 1:

Características de las y los Consumidores Responsables de Los Ríos

Durante mayo y julio de 2022, salimos a las calles de las capitales de cada comuna en la región para encuestar a las personas que se encargan de realizar las compras de alimentos para sus hogares. Logramos encuestar a más de 360 de estas personas, con una representación de cada comuna proporcional a su población. En la encuesta, les preguntamos cuánto compran de diferentes tipos de alimentos para sus hogares (verduras, carne, pan, etc), en cuáles características de un alimento se fijan cuando deciden la compra, de dónde obtienen sus alimentos, y cuánto más estarían dispuestos a pagar por alimentos de “consumo responsable”.

Basándonos en la suma de los criterios “responsables” que la persona prioriza en sus decisiones de adquisición de alimentos para consumir en casa, consumo de alimentos fuera de la casa, y también de dónde comprar u obtener alimentos, determinamos si la persona es o no “consumidor(a) responsable”, según nuestra definición. Estos criterios “responsables” corresponden a un consumo local, sustentable ambientalmente, socialmente responsable, saludable, e/o informado. Decidimos dividir a las y los “consumidores responsables” en tres grupos:

  • Altamente responsable – más de la mitad de los criterios que prioriza en su adquisición del alimentos son responsables
  • Medianamente responsable – alrededor de la mitad de los criterios que prioriza en su adquisición de alimentos son responsables
  • Iniciante en el consumo responsable – más de un cuarto de los criterios que prioriza en su adquisición del alimentos son responsables

Encontramos que 3% de las personas que encuestamos son consumidores altamente responsables, 14% son consumidores medianamente responsables, y 32% son iniciantes en el consumo responsable. ¡Sumado, resulta que 49% de las y los encuestados son consumidores responsables de alimentos! Así podemos estimar que casi la mitad de las personas en Los Ríos, que se encargan de realizar las compras de alimentos para la casa, son consumidores responsables. Estimamos que esto corresponde a aproximadamente 100.000 personas, comprando alimentos para alrededor de 245.000 personas en 81.000 hogares en la región.

Durante mayo y julio de 2022, salimos a las calles de las capitales de cada comuna en la región para encuestar a las personas que se encargan de realizar las compras de alimentos para sus hogares. Logramos encuestar a más de 360 de estas personas, con una representación de cada comuna proporcional a su población. En la encuesta, les preguntamos cuánto compran de diferentes tipos de alimentos para sus hogares (verduras, carne, pan, etc), en cuáles características de un alimento se fijan cuando deciden la compra, de dónde obtienen sus alimentos, y cuánto más estarían dispuestos a pagar por alimentos de “consumo responsable”.

Basándonos en la suma de los criterios “responsables” que la persona prioriza en sus decisiones de adquisición de alimentos para consumir en casa, consumo de alimentos fuera de la casa, y también de dónde comprar u obtener alimentos, determinamos si la persona es o no “consumidor(a) responsable”, según nuestra definición. Estos criterios “responsables” corresponden a un consumo local, sustentable ambientalmente, socialmente responsable, saludable, e/o informado. Decidimos dividir a las y los “consumidores responsables” en tres grupos:

  • Altamente responsable – más de la mitad de los criterios que prioriza en su adquisición del alimentos son responsables
  • Medianamente responsable – alrededor de la mitad de los criterios que prioriza en su adquisición de alimentos son responsables
  • Iniciante en el consumo responsable – más de un cuarto de los criterios que prioriza en su adquisición del alimentos son responsables

Encontramos que 3% de las personas que encuestamos son consumidores altamente responsables, 14% son consumidores medianamente responsables, y 32% son iniciantes en el consumo responsable. ¡Sumado, resulta que 49% de las y los encuestados son consumidores responsables de alimentos! Así podemos estimar que casi la mitad de las personas en Los Ríos, que se encargan de realizar las compras de alimentos para la casa, son consumidores responsables. Estimamos que esto corresponde a aproximadamente 100.000 personas, comprando alimentos para alrededor de 245.000 personas en 81.000 hogares en la región.

Respecto de encuestados en la calle, personas al azar dispuestas a responder, el desglose de consumidores responsables es:

3% Consumidores altamente responsables
14% Consumidores medianamente responsables
32% Consumidores iniciantes en consumo responsable

 ¡49% de las y los encuestados en terreno son consumidores responsables de alimentos!

¿Quienes son?

La mayoría de las y los consumidores responsables encuestados tiene entre 25 y 49 años de edad, son mujeres (63%), cuentan con un nivel de educación media (43%) o superior (47%). Tres cuartos son chilenas y chilenos no indígenas, 22% pertenecen a un pueblo indígena y 3% son extranjeras/os. La ocupación más frecuente entre las y los encuestados es Dueña de casa o Asesora de hogar (16%), seguida por Comerciante, Administrador/a, y Emprendedor/a o Trabajador/a independiente. Un tercio vive en un área rural, y dos tercios en un área urbana. En el momento que les encuestamos, la mayoría contaban con niveles de ingresos totales del hogar entre $350.000 y $1.000.000 mensuales, con 30% reportando un total de ingresos mensuales del hogar entre $500.000 y $1.000.000, 28% entre $350.000 y $500.000. En promedio compran alimentos para 3 o 4 personas, incluyéndose a sí mismo.

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Después de recopilar esta información en terreno, representativa de la población de Los Ríos, difundimos la misma encuesta en las redes de la Cooperativa La Manzana durante agosto 2022, con el fin de obtener información de más consumidores responsables, y conseguimos más de 135 respuestas adicionales online. Como esperábamos, cuando hicimos el mismo ejercicio para determinar si las personas de nuestras redes son consumidores responsables o no (con la suma de los criterios “responsables” que priorizan en sus decisiones de adquisición de alimentos), encontramos que en este grupo muchas más personas son consumidores responsables (86%) que en el grupo encuestado en terreno. Además, hay más consumidores altamente responsables (31%) y medianamente responsables (36%), y menos iniciantes en el consumo responsable (20%).

Luego, juntamos las respuestas a la encuesta de todas y todos las y los consumidores responsables de alimentos, siendo casi 300 personas en total. La información a continuación, acerca de las y los consumidores responsables, sus necesidades y hábitos de consumo de alimentos, viene de ese conjunto de respuestas obtenidas tanto en terreno (60%) como online (40%).

Después de recopilar esta información en terreno, representativa de la población de Los Ríos, difundimos la misma encuesta en las redes de la Cooperativa La Manzana durante agosto 2022, con el fin de obtener información de más consumidores responsables, y conseguimos más de 135 respuestas adicionales online. Como esperábamos, cuando hicimos el mismo ejercicio para determinar si las personas de nuestras redes son consumidores responsables o no (con la suma de los criterios “responsables” que priorizan en sus decisiones de adquisición de alimentos), encontramos que en este grupo muchas más personas son consumidores responsables (86%) que en el grupo encuestado en terreno. Además, hay más consumidores altamente responsables (31%) y medianamente responsables (36%), y menos iniciantes en el consumo responsable (20%).

Luego, juntamos las respuestas a la encuesta de todas y todos las y los consumidores responsables de alimentos, siendo casi 300 personas en total. La información a continuación, acerca de las y los consumidores responsables, sus necesidades y hábitos de consumo de alimentos, viene de ese conjunto de respuestas obtenidas tanto en terreno (60%) como online (40%).

En total se procesaron 501 encuestas, 363 en terreno y 138 online.

Respecto de encuestados online, círculos más cercanos a La Manzana, el desglose de consumidores responsables es:

31% Consumidores altamente responsables
36% Consumidores medianamente responsables
20% Consumidores iniciantes en consumo responsable

 ¡86% de las y los encuestados en online son consumidores responsables de alimentos!

El compás moral de las y los consumidores responsables

Los valores son principios, creencias y normas morales profundas, que son fundamentales para cada persona en su vida. Guían nuestras decisiones cotidianas, como qué cocinar hoy para el almuerzo, y cuál marca de salsa de tomate comprar. En general, los valores que más rigen las decisiones de adquisición de alimentos de las y los consumidores responsables son Salud, Responsabilidad, Unión con la naturaleza, Amabilidad, y Seguridad familiar.

Nuestro Compás Moral

Nuestros valores son como un compás moral, donde las cuatro direcciones son (1) la trascendencia (me preocupo por el bien del todo, la igualdad, justicia social, paz mundial, responsabilidad, honestidad, amabilidad, armonía interna y unión con la naturaleza), que va en la dirección opuesta a (2) la promoción personal (me preocupo por mi propio éxito, amor propio, inteligencia, reconocimiento social, riqueza y poder), luego en otro eje viene (3) la apertura al cambio (busco vivir una vida divertida y variada, escoger mis propias metas, la libertad, creatividad, curiosidad e independencia), y en la dirección opuesta (4) el conservadurismo (busco la seguridad familiar, el orden social, la salud, el sentido de pertenencia, la moderación y el respeto a la tradición).

Encontramos que, en la región de Los Ríos, la alimentación en general está asociada a valores de trascendencia y conservadurismo, porque está directamente relacionado con la salud, seguridad familiar y tradición, y también nos conecta con las demás personas y con la naturaleza. Pero en términos generales, los valores de Unión con la naturaleza, Justicia social, Armonía interna, Igualdad y Sentido de pertenencia en relación a la alimentación están más presentes entre las y los consumidores responsables.

En los tres grupos: “altamente responsable”, “medianamente responsable” e “iniciantes en el consumo responsable”, más de la mitad dicen que los valores de Salud (69%) y Responsabilidad (61%) influyen en sus decisiones de adquisición de alimentos. Entre las y los consumidores altamente y medianamente responsables, más de la mitad dicen lo mismo sobre la Unión con la naturaleza (80% y 52%, respectivamente), aunque sólo el 39% de los iniciantes en el consumo responsable consideran este valor. Finalmente, el valor de la Justicia social en torno a la alimentación, es fundamental para más de la mitad de las y los consumidores altamente responsables (56%), pero no sería el caso para las y los “consumidores medianamente responsables” (30%) ni las y los “iniciantes en el consumo responsable” (15%).

Porcentaje de consumidores responsables que lo nombran dentro de sus valores fundamentales más importantes en relación a la alimentación

Los criterios de compra de las y los consumidores responsables

Si los valores son como el compás moral, los criterios de adquisición de alimentos son como el mapa que usan las personas para navegar la decisión de cuáles alimentos comprar. Les preguntamos a las y los consumidores, en qué se fijan específicamente cuando toman decisiones de adquisición de alimentos: cuáles características del alimento en sí, o del lugar de donde obtienen sus alimentos, son más importantes para ellas y ellos. Aquí se puso en juego no solo las características de alimentos “responsables” (por ejemplo, que cuente con una certificación orgánica, que sea de la temporada, o que haya sido producido por una cooperativa), sino también otros factores como el precio, el sabor, si el alimento es conocido o novedoso, etc.

Este mapa o esquema de decisión de adquisición de alimentos está construido en base a los valores de la persona, el conocimiento que tiene acerca de las diferentes características que pueda tener un alimento, la información que efectivamente está disponible acerca de un alimento y su origen, y también la realidad de la persona, en términos de su presupuesto, tiempo, comodidad y costumbre, etc. Según nuestra definición de consumidor “responsable” de alimentos, estas son personas que justamente incorporan una cantidad importante de criterios “responsables” (marcados con * en las figuras a continuación) en este esquema de decisión.

Porcentaje de consumidores responsables que lo consideran prioritario
Porcentaje de consumidores responsables que lo consideran prioritario
Porcentaje de consumidores responsables que lo consideran prioritario

Encontramos que la mayoría de las y los consumidores responsables buscan alimentos saludables, de la temporada, frescos y locales. En general, más consumidores responsables aplican criterios “responsables” en su decisión de compra de alimentos para comer en casa versus para comer fuera de la casa, y menos en la decisión de dónde obtenerlos. Además, cuando se trata de elegir alimentos para consumir en casa, en términos generales, todos los grupos de consumidores responsables aplican criterios relacionados con lo local y saludable, más de las y los consumidores altamente y medianamente responsables aplican criterios relacionados con lo sustentable (y pocos iniciantes en el consumo responsable lo hacen), y más consumidores altamente responsables aplican criterios relacionados con lo socialmente responsable (muy pocos iniciantes y medianamente responsables lo hacen).

Porcentaje de las y los consumidores responsables que consideran prioritario estos criterios responsables de adquisición de alimentos para consumir en casa

Según explicaron algunos consumidores responsables, esto se debe a que los criterios locales, saludables y sustentables están relacionados entre sí, e influyen directamente en la calidad del alimento, mientras que lo socialmente responsable, que tiene que ver con las condiciones laborales de los productores, la asociatividad y comercio justo, muchas veces no es visible para las y los consumidores.

¿Cuánto de lo que consumen es realmente responsable?

A pesar de que incorporen muchos criterios responsables en sus decisiones de adquisición de alimentos, incluso para las y los consumidores altamente responsables es difícil – por no decir casi imposible – acceder a una alimentación 100% responsable. Algunas personas que producen una parte de sus alimentos, y están involucradas en iniciativas de consumo responsable en la región, nos comentaban que un poco más o un poco menos de la mitad de su alimentación es “responsable”. Hay factores que limitan el consumo responsable de alimentos, como la falta de transparencia acerca del origen, forma de producción de los alimentos, el presupuesto y tiempo limitados. Consumir responsablemente requiere más tiempo, planificación, educarse, informarse, y muchas veces ir a diferentes lugares de compra. Mientras que ir al supermercado, y encontrar todo lo que necesitas en un solo lugar, es mucho más cómodo.

Cantidades de alimentos consumidos

Si actualmente no se está satisfaciendo todas las necesidades alimenticias de las y los consumidores responsables en la región, nos preguntamos ¿Cómo se podría orientar la producción local de alimentos para responder a esta demanda? Para esto se les consultó en la encuesta las cantidades de alimentos que están comprando las personas.

En la tabla a continuación, están las cantidades de diferentes tipos de alimentos que en promedio compran las y los consumidores responsables para su hogar semanalmente y mensualmente, según lo respondido en la encuesta. De modo muy grueso, multiplicando estas cantidades por 100.000 (estimación de las personas que son consumidores responsables) nos da un valor aproximado del tamaño de la demanda potencial de consumo responsable de alimentos en Los Ríos.

Compras Semanales Compras Mensuales
Tipo de alimento Promedio por consumidor/a responsable Estimación demanda regional Tipo de alimento Promedio por consumidor/a responsable Estimación demanda regional
Fruta, verdura y hongos frescos (kg) 4,9 490.000 Arroz, avena y otros granos (kg) 3,0 300.000
Pan (kg) 2,6 260.000 Harina (kg) 3,0 300.000
Lácteos (kg) 1,9 190.000 Legumbres (kg) 2,9 290.000
Carnes, embutidos y hamburguesas (kg) 1,5 150.000 Azúcar (kg) 1,7 170.000
Pescados y mariscos (kg) 1,1 110.000 Miel (kg) 1,0 100.000
Fruta, verdura y hongos frescos (unidad) 5,2 520.000 Café, té y mate (gramos) 510,4 51.000 (kg)
Postres, galletas y chocolate (unidad) 1,9 190.000 Infusiones herbales (gramos) 206,9 21.000 (kg)
Verduras y frutas congeladas (unidad) 1,2 120.000 Condimentos (gramos) 174,2 17.000 (kg)
Snack, picoteo (unidad) 1,2 120.000 Aceites (mL) 225,6 23.000 (L)
Comidas pre-preparadas, listas para consumir, instantáneas (unidad) 0,4 40.000 Vinagres (mL) 213,9 21.000 (L)
Pastas, fideos (gramos) 395,3 40.000 (kg) Salsas (unidad) 3,1 310.000
Frutos secos (gramos) 285,0 29.000 (kg) Cereales (unidad) 1,2 120.000
Huevos (docenas) 1,3 130.000 Conservas y mermeladas (unidad) 1,2 120.000
Leche (litros) 2,5 250.000 Algas marinas (porción) 0,9 90.000
Cerveza, vinos y licores (litros) 1,3 130.000
Bebida gaseosa (litros) 1,0 100.000
Jugos (litros) 1,0 100.000

Las y los consumidores responsables reportaron en la encuesta que las frutas y verduras frescas que más se consumen en sus hogares son, en orden: cebolla, zanahoria, tomate, lechuga, ajo, papa, manzana, plátano, palta y zapallo camote

Con estos resultados, nos preguntamos: ¿La producción regional es capaz de responder a estas necesidades de las y los consumidores responsables?

¿Cómo llegar a las y los consumidores responsables, en el lugar correcto con el precio apropiado?

El 94% de las y los consumidores responsables de Los Ríos compran en el supermercado, y para el 55% de ellas y ellos, éste constituye su principal medio de adquisición de alimentos. Luego vienen los almacenes, fruterías y otros negocios locales, donde compran el 84% de las y los consumidores responsables, y para el 38% de ellas y ellos, éste constituye el segundo medio a través del cuál obtienen alimentos. Después es la feria, donde compran el 65% de las y los consumidores responsables. Finalmente, el 28% produce algo de sus propios alimentos, pero es generalmente complementaria, no su principal fuente de alimentación.

En promedio, las y los consumidores responsables están gastando alrededor de $242.000 mensuales en alimentación. De modo muy grueso, estimamos que en promedio en sus hogares se gasta aproximadamente el 29% de los ingresos del hogar en alimentación. Aún así, las y los consumidores responsables están dispuestos a pagar más por alternativas responsables de alimentos.

En la encuesta, se les planteó un escenario hipotético pero cotidiano de estar en el supermercado comprando una lechuga, una sobrecostilla de vacuno y un frasco de salsa de tomate para su hogar. En el supermercado hipotético, existen versiones convencionales de estos productos, con un precio base (el precio de mercado), además de alternativas locales, sustentables y socialmente responsables. Se les preguntó cuánto más estarían dispuestos a pagar por cada una de estas alternativas responsables. Encontramos que en promedio, las y los consumidores responsables están dispuestos a pagar 25% más por alimentos responsables, por sobre el precio de mercado de los alimentos convencionales.

Local Sustentable Socialmente responsable Promedio
Verdura (lechuga) (de Máfil) 30%+ (agroecológica) 36%+ (producida por una cooperativa agrícola) 31%+ 33%+
Carne (sobrecostilla de vacuno) (de Paillaco) 18%+ (regenerativa) 22%+ (certificado de comercio justo) 20%+ 20%+
Producto procesado (salsa de tomate) (elaborada en Valdivia) 20%+ (con ingredientes producidos en y elaborada en Mariquina) 23%+ (certificación orgánica) 25%+ (elaborada por una pequeña empresa familiar) 26%+ 23%+
Promedio 23%+ 28%+ 26%+ 25%+

Se destaca que esta disponibilidad de pago es mayor para la verdura responsable (también siendo el alimento más barato de base), por la que las y los consumidores responsables estarían dispuestos a pagar 33% más. Al mismo tiempo, entre las tres categorías responsables, es la sustentabilidad del alimento la que da pie a una mayor disponibilidad de pago, característica por la cual las y los consumidores responsables estarían dispuestos a pagar 28% más.

Capítulo 2:

Características de las y los Productores de Los Ríos

Luego de implementar las encuestas a consumidores, nos enfocamos en el otro lado de la cadena corta: la producción de alimentos, específicamente, la producción local que está destinada al consumo dentro de la misma Región de Los Ríos. Entre junio y agosto de 2022, entrevistamos a 20 productores (al menos uno por comuna), cuya producción es destinada al consumo regional, para conocer sus realidades y los factores que influyen en sus decisiones de producción y comercialización de alimentos.

Estas y estos productores realizan diferentes tipos de manejos agropecuarios, entre ellos convencionales, orgánicos, agroecológicos y mixtos, y se dedican a diferentes rubros, tales como la recolección, fruticultura, horticultura, apicultura, producción de semillas, crianza de animales menores, entre otros. Comercializan en 9 de las 12 comunas de la región (Valdivia, Futrono, Paillaco, Mariquina, Corral, La Unión, Río Bueno, Lago Ranco y Panguipulli), generando ventas directas a las y los consumidores por medio de ferias, puerta a puerta, expos, redes de abastecimiento, venta a vecinas y vecinos y el internet, así como también a través de intermediarios como supermercados, cooperativas, pequeños almacenes, espacios turísticos, verdulerías y fruterías.

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Tipo de manejo Comunas donde producen Rubro Agropecuario Alimentos que producen Ventas directas a consumidores Ventas a intermediarios
Convencional Valdivia, Futrono, Paillaco y La Unión -Crianza ovina -Fruticultura -Horticultura Carne ovina, frambuesas, acelgas, espinacas, ciboulette, cilantro, perejil, lechuga, beterraga, zanahoria, habas Local familiar, vecinas y vecinos Fruterías, verdulerías y empresas
Orgánico Valdivia, Río Bueno, Lago Ranco y La Unión -Horticultura -Producción de semillas habas, porotos pallar, zanahorias, papas, arvejas, ajos chilotes, papas nativas, mermeladas y conservas Participación en ferias, feria de productores, vecinas y vecinos, y otros productores orgánicos Espacios turísticos, Cooperativas, pequeños almacenes y supermercados
Agroecológico Valdivia, Mariquina, Paillaco, Futrono, La Unión y Corral -Recolección de producto forestales no madereros -Recolección de orilla -Horticultura -Fruticultura -Apicultura -Producción de semillas Recolección de hongos comestibles, lechuga, cilantro, ciboulette, perejil, espinaca, rabanitos, tomates, pepinos, ají, beterragas, topinambur, papa nativa, mermeladas, conservas, porotos, acelga, luche, cochayuyo, murta, chupones, manzana limona, miel, arándanos, frambuesas, Semillas, zapallo italiano, zapallo camote, alcayota y ajo chilote Puestos locales, feria de productores, ferias esporádicas, expos, vecinas y vecinos e Internet Cooperativas, pequeños almacenes, empresas y convenios con municipalidad
Mixto Valdivia, Panguipulli, Futrono y Mariquina -Horticultura -Apicultura -Producción de huevos -Agricultura -Crianza ovina Cilantro, ciboulette, lechuga, acelga, espinaca: rúcula, kale, tomate, puerros, zanahoria, betarraga durazno, manzanas, mermeladas, perejil, pepino, tomate, zapallo italiano, miel, huevos, carne ovina y quinoa Red de abastecimiento popular (regional) y feria de productores Supermercados, Pequeños almacenes, fruterías y Cooperativas

Tipos de Manejo Agropecuario

  • Convencional – Un sistema productivo de carácter artificial, basado en el consumo de determinados insumos externos, herbicidas y pesticidas, abonos químicos sintéticos, entre otros. Este sistema de producción ha mostrado serios problemas de sustentabilidad.
  • Orgánico – Un sistema de producción, que trata de utilizar al máximo los recursos del predio, dando énfasis a la fertilidad del suelo y la actividad biológica y al mismo tiempo, a minimizar el uso de los recursos no renovables y no utilizar fertilizantes y plaguicidas sintéticos para proteger el medio ambiente y la salud humana. Para llamarse “orgánico”, se requiere una certificación de tercera parte que verifica el no-uso de prácticas dañinas al medio ambiente en el predio.
  • Agroecológico – Un enfoque holístico e integrado que aplica simultáneamente conceptos y principios ecológicos y sociales al diseño y la gestión de sistemas agrícolas y alimentarios sostenibles. Busca alcanzar los equilibrios propios de la naturaleza, es bio-diverso y emplea un conjunto de prácticas ecológicas para la producción. Además, promueve un movimiento social, persigue papeles multifuncionales para la agricultura, promueve la justicia social, nutre la identidad y la cultura, y refuerza la viabilidad económica de las zonas rurales.
  • Mixto – Un sistema productivo con manejos convencionales, donde se incorpora uno u otro insumo orgánico o práctica agroecológica complementaria. Están en transición desde un manejo convencional hacía orgánico y/o agroecológico.

Valores y principios que influyen en la toma de decisiones productivas de las y los productores

¿Qué hace que una persona decida ser productor(a) de alimentos?

Encontramos que muchas veces, la decisión de producir alimentos para abastecer a la comunidad local viene de una tradición familiar campesina. Las decisiones de qué tipos de alimentos producir y dónde venderlos se toman considerando esta tradición, las asesorías de entidades de apoyo a la agricultura familiar campesina, y también la prueba y error. Ofrecen diferentes productos en el mercado, observan cómo les va con la venta, y en función de eso, deciden si seguir produciéndolo o no. Independientemente del rubro o tipo de manejo, encontramos que hay muchos valores y principios que unen a las y los productores a la hora de la toma de decisiones tales como dedicarse al trabajo de productor(a), qué, cuánto producir y modos de comercialización.

  • Valores: honestidad, responsabilidad, amabilidad, inteligencia, escoger sus propias metas, respeto a la tradición, autodisciplina y seguridad familiar.
  • Principios: perseverancia, rigurosidad, aprendizaje, paciencia, constancia, unión familiar, estabilidad económica, seguridad alimentaria, autonomía familiar, proactividad y voluntad.

¿Qué hace que una persona decida producir alimentos de forma convencional versus orgánico o agroecológico?

La producción convencional es el tipo de manejo más común en el sistema agroalimentario moderno. En ese sentido, las ciencias agropecuarias, las políticas públicas y el conocimiento técnico tienden a orientar a las y los productores hacía este tipo de manejo. En cambio, producir de forma orgánica implica sustituir insumos sintéticos por otros más amigables con el medio ambiente y la salud humana, y también un proceso de certificación. Y practicar la agroecología implica no solo una sustitución de insumos, sino también una mirada holística, ecosistémica y social frente a la producción de alimentos. Siendo la producción orgánica y agroecológica alternativas sustentables que existen al margen de la producción convencional, no a todos las y los productores se les presente la oportunidad de transicionar hacía estas prácticas. Pero cuando sí se les presenta la opción, encontramos que la decisión de encaminarse en uno o ambos de estos rumbos alternativos está basado en una diferencia valórica y de principios.

En las entrevistas, identificamos los siguientes valores y principios solo en quienes deciden producir de forma convencional

  • Valores: Éxito personal y atrevimiento. 
  • Principios: perseverancia, rigurosidad, aprendizaje, paciencia, constancia, unión familiar, estabilidad económica, seguridad alimentaria, autonomía familiar, proactividad y voluntad (iguales principios para todos y todas).

Mientras que las y los productores que utilizan manejos orgánicos y agroecológicos, lo hacen motivados por:

  • Valores: Unión con la naturaleza, igualdad, justicia social, armonía interna, amor propio, curiosidad, independencia, sentido de pertenencia y salud.
  • Principios: espiritualidad, buen vivir, dinamismo, soberanía alimentaria, resiliencia y respeto al medio ambiente.

“A mi me interesa entregar un producto que no vaya a dañar a la salud de las personas, entonces yo he hecho varios cambios de la forma que a mi me enseñaron a trabajar en el campo, que es la forma tradicional con los programas PDTI y todo eso, usando fertilizantes agroquímicos, como el granulado, realizando quemas con el glifosato. Nada de eso lo hago o lo he tratado de mermar, en el caso del glifosato y todos estos herbicidas, yo ya no aplico. En el caso de fertilización, redujimos, aplicamos una vez al año, [hacemos] el control de malezas con ovejas, y plagas no he visto. Así hemos tratado de hacer la transición.”

Productor mixto, Mariquina

Necesidades materiales e inmateriales de las y los productores entrevistados para permanecer y crecer en su rubro

Asimismo, las y los productores que entrevistamos tienen necesidades compartidas y diferenciadas, según el tipo de manejo que utilizan, para sostener su labor en el tiempo y aumentar su capacidad productiva o crecer de otras formas.

Las compartidas son:

  • Necesidades materiales: Infraestructura, agua de riego y mano de obra.
  • Necesidades inmateriales: Fomentar asociatividad, tiempo, subsistencia, normativa diferenciada y generar redes entre diferentes rubros.

Productores convencionales mencionaron:

  • Necesidades materiales: Transporte especializado para traslado de alimentos, disminuir compra de insumos externos.
  • Necesidades inmateriales: Relacionadas con la mitigación al cambio climático.

Productores orgánicos y agroecológicos mencionaron:

  • Necesidades materiales: Maquinaria a pequeña escala, capacitaciones técnicas y espacios locales de comercialización.
  • Necesidades inmateriales: Educación para productores y consumidores.

Relaciones comerciales de las y los productores entrevistados con consumidores e intermediarios

Actualmente, dentro de los diversos caminos que puede tomar un alimento desde el campo a la mesa, predominan las cadenas productivas. Incluso en las cadenas cortas, donde la producción y consumo de un alimento ocurren dentro de la mismísima Región de Los Ríos, este proceso tiende a ocurrir de forma inconsciente y desconectada. Es decir, que las acciones que toman las y los consumidores, productores e intermediarios son fragmentadas, en base a sus intereses y experiencias individuales.

En cambio, las cadenas de valor agroalimentarias, a diferencia de las cadenas productivas, son caminos del campo a la mesa coordinados entre productores, consumidores, intermediarios y entidades de apoyo. En estos casos, las acciones que toman las personas involucradas nacen de una consciencia colectiva del proceso completo, y de las realidades y necesidades de todas y todos.

Las cadenas de valor versus las cadenas productivas

Cadena productiva

es el proceso medio del cual un producto llega hasta el mercado. Se da por sí sola, sin que las y los actores que participen del proceso se conozcan, tengan una vinculación o incidencia en el mercado donde se vende su producto.

  • Cadena lineal
  • Vínculos comerciales

Cadena de valor

es una alianza o red estratégica entre productores, consumidores, intermediarios y entidades de apoyo. Se diferencia de las cadenas productivas porque las y los actores se conocen, existe confianza entre ellos, y tienen objetivos comunes.

  • Cadena en red
  • Vínculos humanos y comerciales

La producción convencional en general, causa relaciones comerciales cercanas a la cadena productiva. Esto es lo que conlleva el actual sistema político económico del país, alejándose del consumo responsable y la creación de cadenas de valor agroalimentarias. En cambio la producción orgánica y agroecológica, permite la participación en un mercado diferenciado de consumo responsable, generando cadenas de valor, dónde las relaciones humanas entre productores y consumidores acompañan las relaciones comerciales, innovando en temas como producción sustentable y socialmente responsable.

En las entrevistas, las y los productores (sobre todo convencionales) se refirieron en reiteradas veces a la invisibilización de su trabajo, lo que conlleva a la subvaloración de su labor y producción. En el mercado de consumo responsable, donde las personas y las prácticas productivas son visibles, transparentes, donde las y los consumidores toman decisiones de compra conscientes y valoran más el producto, esta subvaloración disminuye y genera que desde las y los productores exista empatía con el o la consumidor(a) y viceversa.

“Yo me pongo en el lugar de los que compran los productos, [que son personas como nosotros]. [Nuestra idea es] vender a un precio justo, que todos puedan comprar, porque algunos productos agroecológicos se venden muy caros.”

Productora agroecológica,  La Unión

“Nosotros como familia nos esforzamos, que sea algo limpio, que sea sano y local, de todas maneras.”

Productora orgánica, La Unión

Capítulo 3:

Características de las Empresas Intermediarias del Mercado de Consumo Responsable de Los Ríos

Desde microempresas como el almacén del barrio hasta empresas medianas como supermercados locales son los tipos de intermediarios que acercan los alimentos desde su origen a nuestras mesas. Así mismo, emprendimientos que transforman ingredientes locales para elaborar nuevos alimentos con valor agregado. Para conocer cómo funciona este grupo de intermediarios dentro del mercado de consumo responsable, los orígenes de los alimentos que comercializan o los ingredientes que utilizan en sus productos elaborados, y su interés por incorporar más alimentos producidos en la región, sustentables y socialmente responsables, elaboramos una encuesta en línea. Participaron 46 MiPyMEs de la región entre agosto y septiembre de 2022.

Agrupamos los resultados en dos grandes secciones: (1) “tiendas/comercios de alimentos” (30% de los encuestados), que corresponde a los supermercados medianos y pequeños, verdulerías y fruterías, tostadurías y productos al granel, y tiendas gourmet, y (2) “productores de alimentos elaborados” (70% de encuestados), que corresponde a restaurantes, cafeterías y similares, panaderías, pastelerías, y emprendimientos de producción de alimentos (varios de ellos proveedores de la Cooperativa La Manzana).

Principales resultados de la encuesta a intermediarios

La mayoría de las y los intermediarios encuestados ya ofrecen alimentos preferidos por las y los consumidores responsables. 45 de los 46 intermediarios participantes en la encuesta indicaron que ofrecen alimentos producidos en Los Ríos o utilizan ingredientes locales en sus preparaciones. De éstos, al menos 27 intermediarios (59%) estimaron que más de la mitad de los alimentos vendidos o ingredientes que utilizan son producidos localmente. Los productos locales con mayor demanda por parte de los intermediarios son:

Tiendas/Comercios de alimentos % Productores de alimentos elaborados %
Miel 62% Fruta, verdura y hongos frescos 53%
Conservas y mermeladas 54% Productos recolectados del bosque (piñón, murta, changle, chupón) 47%
Huevos 46% Leche 34%
Lácteos 46% Pescados, mariscos y algas marinas 28%
Snacks, postres, galletas y chocolates 46% Miel 22%

Además de los productos indicados en la lista, se les consultó por otros productos locales que estén interesados en adquirir y estas fueron sus respuestas:

Tiendas / comercios

  • Productos congelados locales
  • Cochayuyo molido
  • mariscos
  • Legumbres
  • Hummus
  • Frutos secos y maqui
  • Algarroba

Productores de alimentos elaborados

  • Legumbres
  • Frambuesas, avellanas, murta, chupón, arándanos
  • Maqui, manzana, frutilla, guindas
  • Limones agroecológicos u orgánicos
  • Avellana nativa tostada.
  • Jengibre orgánico
  • Harina de trigo sarraceno
  • Especias deshidratadas
  • Carne de cerdo y tripas
  • Tortas
  • Manjar casero

La mitad de las y los encuestados (52%) indicó que eran capaces de adaptarse a los cambios de la producción por las estaciones en el año y un 35% (16 de 46) hace adaptaciones a veces o según los productos adquiridos.

A la gran mayoría de las y los encuestados le interesa aumentar la compra de alimentos o ingredientes sustentables (83%), socialmente responsables (89%) y elaborados en Los Ríos (73%). Al 92% de las y los encuestados le interesa recibir información de productores locales y al menos el 65% estaría abierto a que productores los contacten de forma directa.

Sobre los criterios que definen principalmente la compra de algún producto alimenticio o materia prima se registran:

Tiendas/Comercios de alimentos % Productores de alimentos elaborados %
Envoltorio sustentable / reutilizable / reciclable / biodegradable 57% Producidos localmente o dentro de la región de Los Ríos 66%
Producidos localmente o dentro de la región de Los Ríos 50% Producción propia 53%
Frescura del producto 50% Es saludable (valor nutricional) 50%
Durabilidad del producto (fecha de vencimiento) 43% Ausencia de ingredientes artificiales / colorantes 50%
Buen sabor 43% Envoltorio sustentable / reutilizable / reciclable / biodegradable 41%
Es saludable (valor nutricional) 36% Formalidad del productor (con factura y resolución sanitaria) 41%

Sin embargo, hace falta aumentar el conocimiento entre las y los intermediarios sobre la definición y el valor de los demás criterios asociados a lo que sería un producto “socialmente responsable” y “sustentable” como por ejemplo: “certificación orgánica”, “buenas condiciones laborales”.

Capítulo 4:

Cómo Fomentar y Acceder al Mercado de Consumo Responsable en Los Ríos

En este estudio, encontramos que hay aproximadamente 100.000 consumidores responsables en Los Ríos buscando alimentos locales, sustentables, socialmente responsables y saludables, pero los productos y canales de comercialización que cubran sus necesidades son escasos. A continuación, detallamos las oportunidades y recomendaciones técnicas que hemos identificado para productores e intermediarios que quieran acceder a este mercado.

Además, hemos levantado brechas de información y recomendaciones para orientar acciones de fomento del mercado de consumo responsable regional, para tomadores de decisión y entidades de apoyo públicas y privadas que quieran activar esta palanca en la transición hacia un sistema alimentario local, con base en la seguridad y soberanía alimentaria, salud integral, sustentabilidad y justicia social.

Mercado Convencional
  • Cadena productiva (lineal, comercial)
  • Productores, consumidores e intermediarios no empatizan sus realidades

Las y los consumidores:

  • No se relacionan con el productor, ni con el origen y modo de producción de sus alimentos
  • Compran de forma irreflexiva
  • Las y los productores resienten la invisibilización de su trabajo.
  • La intermediación genera una separación entre consumidores y productores.
Mercado del Consumo Responsable
  • Cadena de valor (red humana)
  • Productores, consumidores e intermediarios empatizan con la realidad del otro, y trabajan juntos para el mismo fin

Las y los consumidores:

  • Valoran prácticas transparentes de producción
  • Toma decisiones de compra consciente
  • Las y los productores son reconocidos según sus prácticas y labores productivas
  • La intermediación facilita la transparencia de información entre consumidores y productores.

Oportunidades que ofrecen el mercado de consumo responsable y las cadenas de valor

En el mercado convencional, la producción, intermediación y el consumo de alimentos están organizados en una cadena productiva lineal y fragmentada, donde las y los productores deben adivinar las necesidades y preferencias de las y los consumidores, a través de la prueba y error, lo cual implica asumir el riesgo de que su producción no se venda. Cuando las y los diferentes actores del sistema alimentario, vale decir consumidores, productores, intermediarios y entidades de apoyo públicas y privadas, se organizan en red para generar cadenas de valor en un mercado de consumo responsable, y el punto de partida del proceso es la evaluación compartida de las necesidades alimentarias y productivas, se reduce el riesgo que deba asumir la o el productor(a).

Las y los pequeños productores de Los Ríos tienen gran potencial para acceder a cadenas de valor, enlazado con el mercado de consumo responsable, ya que muchos de sus valores y principios van de la mano con los criterios de consumo responsable que las y los consumidores consideran importantes (que los alimentos sean saludables, locales, sustentables y socialmente responsables), satisfaciendo necesidades alimentarias tanto de consumidores, como las necesidades materiales e inmateriales de las y los productores.

Por ejemplo las y los productores convencionales y mixtos, que tienen la necesidad de disminuir la compra de insumos externos, por alzas de precios en productos para la producción agropecuaria, pueden encontrar soluciones por medio de prácticas de manejo orgánicas y agroecológicas, que además tienen un valor agregado para las y los consumidores responsables, siendo prácticas amigables con el medio ambiente (sustentables) y mejores para la salud humana.

“Gastaba más antes (cuando era productor convencional). Daban un bono de 100 mil pesos para pedir fertilizantes concentrados, pero resulta que con eso resuelves el problema del momento, y además te están llevando a buscar solución fuera de tu campo. Yo sabía que si producía mi abono iba a abaratar costo, porque ya lo había probado con el compost. De repente produje 22 sacos de compost y era gratis.”

Productor Orgánico, Río Bueno

Todas las y los productores que entrevistamos participan del mercado de consumo responsable, porque venden su producción localmente, pero en el caso de las y los productores convencionales, en general no tienen relación directa con las y los consumidores. Además, las y los consumidores no saben que los alimentos que consumen son locales, ni tampoco quien los produjo, y menos la forma de producción. Recordando que la invisibilización del trabajo de las y los productores conlleva a la subvaloración de su labor y producción; el mercado de consumo responsable conlleva una oportunidad para las y los intermediarios de aumentar la valorización y confianza en su oferta por parte de las y los consumidores responsables, generando mayor transparencia de información acerca del origen y forma de producción de los alimentos que comercializan.

Ejemplos de Iniciativas de Consumo Responsable en Los Ríos

  • Cooperativa de Consumo Responsable de Valdivia “La Manzana” y otras PyMEs que colaboran cercanamente con productores locales,
  • Tradicionales sistemas alimentarios campesinos e indígenas,
  • Redes de abastecimiento popular auto-organizadas e iniciativas de canastas solidarias de compra directa a pequeñas y pequeños productores,
  • Mercado Campesino de INDAP.

Finalmente, transformar la forma que consumimos y producimos alimentos es clave para el “desarrollo sustentable”, para combatir y adaptarnos al cambio climático, asegurar los derechos sociales en torno a la seguridad y soberanía alimentaria, así como para la salud integral de las y los individuos, las comunidades y el territorio. 

Pero, ¿cómo?

Primero, debemos reconocer que es imposible responder a estos desafíos colectivos territoriales con un pensamiento y aproximación individualista. En ese sentido, una de las palancas más importantes en esta transición es el consumo responsable de alimentos, que justamente amplía el campo ético de la decisión de consumo, involucrando no solo el bienestar de las y los consumidores, sino también el bienestar de las personas que cultivan, procesan y transportan sus alimentos, y también el bienestar de la naturaleza. 

Entonces, considerando el alto nivel de interés en el consumo responsable en Los Ríos, existe la oportunidad de fortalecer y fomentar la creación de cadenas de valor agroalimentarias locales orientadas a la solución de estos desafíos colectivos, y que sean resilientes y capaces de responder a las necesidades alimenticias materiales e inmateriales de las y los habitantes de la región.

Recomendaciones para acceder al mercado del consumo responsable y las cadenas de valor locales:

Productores y Productoras

Agregar tu nombre (el nombre de las/los productores) y localidad de procedencia del alimento o producto al formato de presentación de venta (etiqueta).

Informarse y socializar diferentes tipos de producción sustentable, como la agroecología y producción orgánica

Diferenciarse en las formas de producir

Generar redes con consumidores responsables, intermediarios locales y entidades de apoyo a las cadenas de valor agroalimentarias locales

Informar sobre tu identidad (cultural-territorial) y procesos productivos sustentables en redes sociales y etiquetas

Encontrar o producir biofertilizantes, como compost, bokashi, té de algas y otros

Vincularse con otras y otros productores de la región, sobre todo con vecinos y vecinas y otras personas del mismo rubro, en asociaciones, comunidades de práctica, cooperativas y redes de apoyo

Preguntar y pedir a intermediarios comentarios de las y los consumidores acerca de tu alimento o producto

Realizar control de plagas con productos biológicos y prácticas ecológicas

Avanzar en la diversificación productiva, para cerrar las principales brechas de oferta de alimentos responsables en la región, tales como productos de origen animal sustentables y con garantías de bienestar animal, cereales, legumbres, semillas, frutos secos locales, etc

Invitar a consumidores e intermediarios a conocer tu predio y formas de producción

Producir tus propias semillas y obtener o intercambiar semillas libres, agroecológicas y orgánicas

Evaluar la posibilidad de formalizarse, ya sea como individuo o como parte de una asociación / cooperativa, para poder acceder a espacios de comercialización que requieran una factura y mayor logística de transporte

Recomendaciones para acceder al mercado del consumo responsable y las cadenas de valor locales:

Intermediarios

Informarse y valorar las definiciones y criterios relacionados a la sustentabilidad y la responsabilidad social para que puedan considerarlas en las futuras compras que realicen a sus proveedores, así como comunicarlos mejor dentro de su oferta de productos, y ser una parte activa en la educación de consumidores y productores:

  • Criterios de sustentabilidad: “Disponible al granel”, “Producción holística o limpia sin certificación”, “Certificación orgánica”, “Bienestar animal”, “Producto de la temporada”, “No está genéticamente modificado”
  • Criterios de responsabilidad social: “Buenas condiciones laborales de los trabajadores/productores”, “Certificación de comercio justo (Fair trade)”, “Principios cooperativos / asociativos del productor”

Visibilizar mejor, poniendo cara y humanidad al origen de los productos locales ofrecidos a tus clientes, resaltando aquellos que cumplen con prácticas asociadas a la sustentabilidad y responsabilidad social, y mencionando a quiénes producen nuestros alimentos

Vincularse con otras y otros intermediarios de la región, otras PyMEs del mismo rubro, en asociaciones, comunidades de práctica, cooperativas y redes de apoyo; y poder coordinar la compra y el transporte de materia prima en conjunto

Transparentar a las y los consumidores finales qué porcentaje de lo que pagan para un alimento va al productor o la productora

Para las y los productores de alimentos elaborados: Elaborar productos de consumo básico para el hogar, como salsa de tomate, mayonesa, tallarines, condimentos y especias deshidratadas, embutidos, bebestibles, alimentos locales congelados, etc.

Revisar alternativas que faciliten la adaptación de tu oferta a la variación estacional (especialmente en frutas, verduras, hongos) o de medidas de protección (como las vedas a pesquerías) de la materia prima; así como apoyar en la educación a las y los consumidores finales sobre esta realidad. En la medida de lo posible, llegar a acuerdos de planificación con las y los pequeños productores locales para mantener una relación estable durante todo el año.

Recomendaciones para fomentar el mercado del consumo responsable y las cadenas de valor locales:

Tomadores de decisión y entidades de apoyo públicas y privadas

Informarse y socializar diferentes tipos de producción sustentable, como la agroecología y producción orgánica, así como otros criterios responsables de consumo, producción e intermediación de alimentos relacionados a la sustentabilidad y la responsabilidad social

Identificar y aliarse con otras entidades públicas y privadas que puedan apoyar técnicamente a actores de cadenas productivas convencionales en la transición hacia cadenas de valor con responsabilidad ambiental y social

Co-crear y profundizar estructuras de conexión social entre intermediarios y productores locales, tanto tangibles como intangibles, fortaleciendo los vínculos humanos y comerciales, fomenten una conciencia colectiva del sistema completo y de las realidades y necesidades de ambas partes. Por ejemplo:

  • Crear una plataforma digital o similar con una base de datos del tipo “páginas amarillas”, donde productores e intermediarios (comercios, restaurantes, emprendimientos) puedan publicar su oferta o demanda y su información de contacto para encontrarse
  • Generar espacios de conexión social como ferias, vegas, encuentros y talleres entre productores locales e intermediarios
  • Impulsar una red de intermediarios y productores locales que agrupe y facilite la compra y transporte de alimentos

Aumentar y profundizar el consumo responsable de alimentos a través de la educación a consumidores y niños, niñas y adolescentes, para generar conciencia acerca de la importancia de la alimentación responsable para la salud integral de una o uno mismo (corporal y emocional), nuestras comunidades y el medio ambiente:

  • Programas de salud preventiva y educación nutricional “Somos lo que comemos”, que enfatizan la importancia de los alimentos de producción holística (agroecológica) para la salud humana
  • Programas y talleres de consumo responsable para diferentes grupos interesados (oficinas, universidades, juntas de vecinos, escuelas, etc) que generen conciencia de los impactos ambientales y sociales de las diferentes formas de producción y consumo de alimentos, y los beneficios del consumo responsable
  • Programas de educación ambiental que fomenten el sentido de conexión con la naturaleza a través de la alimentación
  • Campañas informativas masivas e intervenciones en espacios públicos, utilizando canales amigables como la música
  • Fomentar una mejor asociación con el Programa de Alimentación Escolar (PAE) de la JUNAEB para que la hora de colación sea una instancia intencional educativa sobre la nutrición y el consumo de alimentos sustentables, socialmente responsables y locales

Revisar la actual normativa sanitaria que exige plástico para el embalaje y transporte de alimentos y evaluar alternativas más sustentables, que faciliten la comercialización de productos a granel

Desarrollar y financiar estudios i+D de envases biodegradables y retornables, y sistemas de gestión basados en la economía circular

Desarrollar iniciativas locales de compostaje y reciclaje de residuos orgánicos, desde fuentes domésticos, restaurantes, supermercados, escuelas y más, para fines agrícolas

Realizar acciones de intervención en el sistema alimentario regional con enfoque territorial, desde los valores fundamentales de salud, responsabilidad, unión con la naturaleza, justicia social, armonía interna, igualdad y sentido de pertenencia, y basadas en los principios del buen vivir y la seguridad y soberanía alimentaria

Sostener instancias de coordinación pública-privada con diversos actores de la cadena de valor agroalimentaria regional, que busquen una mayor integración y organización de los elementos del sistema agroalimentario local hacía el consumo responsable, la seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad y justicia social

Aplicar una estrategia de innovación social, o proceso cíclico y periódico de coevaluación y acción en red, donde la coevaluación consiste en levantar y poner a disposición información cuantitativa y cualitativa acerca de los componentes del sistema alimentario regional, y la acción está basada en la conciencia colectiva cultivada en la coevaluación:

  1. Partir por la coevaluación de las necesidades de consumo de alimentos (como se ha hecho a través del presente estudio): ¿Cómo se podría responder a las necesidades identificadas desde la producción y las cadenas de valor agroalimentarias locales?
  2. Actuar
  3. Coevaluación de la producción y recolección de alimentos: ¿Cómo se podría responder a las necesidades identificadas desde el consumo responsable y las cadenas de valor agroalimentarias locales?
  4. Actuar
  5. Coevaluación de la intermediación y logística, incluyendo a la calidad de los vínculos humanos y comerciales que constituyen las cadenas de valor: ¿Cómo se podrían fortalecer las estructuras de conexión social que permitan actuar en conjunto para responder a las necesidades identificadas y generar los cambios deseados en el sistema agroalimentario local?
  6. Actuar
  7. Repetir

Disminuir las brechas de acceso al mercado de consumo responsable y a la alimentación sana, holística y libre de químicos nocivos:

  • Programas de apoyo a la canasta básica para familias vulnerables que favorezcan, incentiven y/o faciliten la compra de alimentos locales, sustentables, socialmente responsables y sanos; como bancos de alimentos y subsidios, entre otros
  • Incorporar criterios de sustentabilidad y responsabilidad social en los lineamientos de las licitaciones de la JUNAEB para el Programa de Alimentación Escolar (PAE), y prohibir el lucro en este servicio
  • Normativa tributaria diferenciada para alimentos que reduce o elimina el impuesto de valor agregado (IVA) en productos alimenticios
  • Programa “la seguridad y soberanía alimentaria parten en la casa y en los barrios”, que fomenta el autoabastecimiento de una parte de los alimentos para el hogar, las huertas escolares y huertos comunitarios, patios comestibles, y pesca y recolección responsable de alimentos silvestres
  • Trafkin y otros mecanismos no-monetarios de acceso a alimentos
  • Sembrar las plazas con hierbas medicinales y las calles con árboles frutales locales

Conocer y apoyar a iniciativas de consumo responsable y cadenas de valor agroalimentarias existentes

Co-crear y profundizar estructuras de conexión social entre consumidores y productores locales, tanto tangibles como intangibles, fortaleciendo los vínculos humanos y comerciales, y fomentando una conciencia colectiva del sistema completo y de las realidades y necesidades de ambas partes. Por ejemplo:

  • Espacios físicos de compra-venta directa, como ferias y vegas
  • Generar experiencias de intercambio, como días de campo, talleres y giras que acerquen a las y los consumidores a la producción de sus alimentos, y viceversa
  • Mecanismos de trazabilidad y transparencia al consumidor final acerca del origen, nombre del productor/a y prácticas productivas de los alimentos locales, como procesos de certificación o espacios y canales de comercialización diferenciados que generan información sin encarecer los alimentos
  • Encuentros entre consumidores y productores que den espacio para la coevaluación de sus necesidades y objetivos comunes
  • Información pública acerca de las necesidades de consumo de alimentos, la producción agropecuaria, y la intermediación y logística a nivel regional

Levantar información acerca de la producción y recolección de alimentos en la región en torno a la pregunta, ¿somos capaces de producir localmente los alimentos requeridos para solventar las necesidades de consumo?

  • ¿Cuántos productores son los que nos abastecen de alimentos locales?, ¿qué y cuánto producen, considerando variaciones estacionales?, y ¿cuáles formas de producción utilizan?
  • ¿Cuánto de lo que se produce en la región se comercializa o se consume aquí? y ¿cuánto se va a otras regiones u otros países?
  • ¿Cuáles son los costos y variables de producción de los alimentos requeridos, según escala?
  • ¿Cuál es el estado del arte y las brechas para la producción sustentable de los alimentos requeridos: sistemas de manejo, fertilización, mecanización y sustentabilidad del trabajo en el campo?
  • ¿Cómo están organizados las y los productores (estructuras y grados de asociatividad)?

Fomentar la producción holística, sustentable, socialmente responsable y libre de químicos nocivos (en especial la agroecología), y disminuir las brechas de acceso al mercado de consumo responsable:

  • Aumentar el conocimiento acerca de sistemas de producción holísticas, y fortalecer las capacidades para implementar prácticas productivas sustentables, dentro de las entidades públicas que prestan apoyo al sector agropecuario (como INDAP y Prodesal)
  • Fortalecer la agricultura familiar campesina, y facilitar el acceso por parte de pequeñas y pequeños productores a tierra, agua, semillas y maquinaria
  • Combatir el abandono del campo por parte de las y los jóvenes a través de programas de educación en las escuelas rurales, orientados a la vida del campo, la producción holística y fuentes de ingresos
  • Resguardar y proteger las semillas libres, así como a las guardadoras de semillas
  • Incentivar la producción de materias primas de necesidad básica, como harinas de diferentes granos y aceites vegetales, con criterios de sustentabilidad
  • Facilitar la formalización de productores agroecológicos y orgánicos, a través de programas de capacitación, apoyo y una normativa tributaria diferenciada para los que producen sus propios insumos, y por tanto no pueden recuperar IVA a través de la compra formal de insumos

Ideas de prototipos innovadores de consumo responsable

En un taller participativo con diversos actores de la cadena de valor agroalimentaria asociada a la Cooperativa La Manzana, incluyendo consumidores, productores, intermediarios y entidades de apoyo, se vislumbraron los principales desafíos sistémicos y potenciales soluciones para la transición hacia un sistema alimentario local, con base en la seguridad y soberanía alimentaria, salud integral, sustentabilidad y justicia social. Muchas de las recomendaciones para tomadores de decisión arriba nacen de los resultados de ese taller, además de los 5 prototipos innovadores a continuación, que apuntan al fortalecimiento del mercado de consumo responsable regional.

Vega Valdivia

La Vega Valdivia (u otra comuna) sería una infraestructura que abrigue a las y los productores locales y que permita la realización de actividades de divulgación de saberes, conocimientos y oficios, con un modelo de gobernanza cooperativa y colaborativa.

Red de Consumo Responsable

La red sería formada por núcleos impulsores (mesas de diálogo) de diversos actores de la cadena de valor agroalimentaria distribuidos en el territorio, para establecer estrategias e implementar soluciones hacia el consumo responsable que trascienden en el tiempo y se sostengan.

Intercambios Educar para Alimentarse

A través de intercambios entre escuelas rurales y urbanas, dar a conocer el trabajo del campo y la producción local a estudiantes de colegios urbanos.

Campaña para la Soberanía Alimentaria

La campaña consistiría en un programa transversal que incluya actividades de difusión y fomento de la economía familiar campesina, el trafkin y mayor regulación al monocultivo y agroindustria para mitigar sus externalidades negativas.

Organización Sin Fines de Lucro a Cargo del Programa de Alimentación Escolar de la JUNAEB

La organización sin fines de lucro se haría cargo de la provisión de alimentos en establecimientos educacionales, empezando con algunas escuelas piloto, priorizando y aumentando la compra a productores locales y sustentables de alimentos, e incorporando al servicio un programa de educación práctica de alimentación para la salud y desarrollo integral de los niños, niñas y adolescentes.

Conjunto de logos FIA